Se trata de construir, de inventar, de crear artefactos sonoros cada día, y no de repetir lo que nos digan, se trata de que los alumnos tengan la oportunidad de tomar decisiones, de evaluar lo que ellos mismos hacen, de comprobar que se puede trabajar y aprender de otra manera, y no de escuchar a otros sino a nosotros mismos, se trata, en definitiva, de pensar, elegir, decidir, hacer y publicar, aprender y divertirnos. No se trata de hacer por hacer, se trata de hacer para aprender. Empezamos jugando con la palabra y los sonidos, no siempre leemos bien, no siempre entonamos bien, nada mejor que oírnos a nosotros mismos para darnos cuenta de ello, exploramos mientras nos divertimos, así aprendemos y mejoramos. Con un micrófono abierto y unas pistas en blanco podemos trabajar Lengua, Ciencias, Historia…, es la imaginación y la creatividad puesta al servicio de la curiosidad, del trabajo en equipo y del conocimiento. Nunca fue tan sencillo y asequible el trabajo con sonidos gr...
Hace más de 40 años ya se hablaba del fracaso escolar en lengua, matemáticas y ciencias, por aquellos tiempos se decía que había una gran culpable, la L.O.G.S.E., una ley educativa que introdujo importantes cambios estructurales y funcionales en los centros educativos y que para los ortodoxos de la época supuso una gran rebaja de contenidos y de exigencias que propició una bajada de "nivel" educativo y por tanto condujo al fracaso escolar, hubo quien también habló de que esa ley no iba acompañada de un plan económico para impulsarla, cosa que sin ser del todo cierta algo había. Estamos hablando de los años ochenta y noventa, en esos años, todavía en pañales y emergente la sociedad digital en que vivimos, se habla de la mala influencia de otras pantallas, la de la TV, donde un exceso de programas "basura", violencia en exceso y publicidad engañosa también influía en los malos resultados de los alumnos. Es ahora en la tercera década del siglo XXI cuando nos dicen ...