Hace más de 40 años ya se hablaba del fracaso escolar en lengua, matemáticas y ciencias, por aquellos tiempos se decía que había una gran culpable, la L.O.G.S.E., una ley educativa que introdujo importantes cambios estructurales y funcionales en los centros educativos y que para los ortodoxos de la época supuso una gran rebaja de contenidos y de exigencias que propició una bajada de "nivel" educativo y por tanto condujo al fracaso escolar, hubo quien también habló de que esa ley no iba acompañada de un plan económico para impulsarla, cosa que sin ser del todo cierta algo había. Estamos hablando de los años ochenta y noventa, en esos años, todavía en pañales y emergente la sociedad digital en que vivimos, se habla de la mala influencia de otras pantallas, la de la TV, donde un exceso de programas "basura", violencia en exceso y publicidad engañosa también influía en los malos resultados de los alumnos. Es ahora en la tercera década del siglo XXI cuando nos dicen ...
Querido Bartolo, Hoy me detengo a mirarte y, entre tantos recuerdos, vuelve a mí la imagen de aquel joven estudiante de magisterio que solo soñaba con ser como tú. En aquel entonces, tú ya eras el maestro de prestigio en tu querida San Javier, pero para mí eras mucho más: eras el espejo donde quería mirarme. Nuestras charlas sobre la escuela y los alumnos nunca fueron simples conversaciones; fueron mis mejores lecciones. Yo no solo te escuchaba, yo te absorbía. Me diste el empujón necesario para caminar cuando me abriste las puertas de aquel grupo de innovación educativa. Gracias a ti, mis primeros pasos profesionales tuvieron una dirección y un sentido. A lo largo de todos estos años, te has convertido en mi brújula silenciosa. Ante cada aula difícil, ante cada duda pedagógica o conflicto ético, siempre me asaltaba la misma pregunta: "¿Cómo lo haría Bartolo?". Esa pregunta me salvó más veces de las que puedo contar. Tal es la fe que siempre he tenido en tu criterio que un dí...