viernes, 6 de septiembre de 2013

Con el paso cambiado

Ir con el paso cambiado no es ir contracorriente, ir con el paso cambiado no es ir en contra de nadie, no es protestar contra nada, no es vanidad, ir con el paso cambiado no me hace más feliz,  me supone más esfuerzo, ir con el paso cambiado me ayuda a seguir.

Cada principio de curso tengo esa sensación tan rara que luego a lo largo del mismo, lejos de atenuarse, se acentúa y  no se diluye sino que se transforma y pasa de ser una sensación a una realidad que si te dejas... te come.

Ir con el paso cambiado  tiene ver con la idea que uno tiene de la escuela, de sus métodos, de su forma de evaluar , de su estructura, de su organización, de sus profesionales, de su relación con los alumnos, y con sus familias, de la administración educativa.

Ir con el paso cambiado es echarse las manos a la cabeza cuando uno se entera el desembolso de una familia con dos hijos en libros de texto y material escolar cada inicio de curso, es morderse la lengua muchas veces cuando uno ve que el libro de texto y los exámenes siguen siendo los  grandes protagonistas de la escuela del siglo XXI, también es huir del corporativismo rancio y caduco en el que se refugian los malos docentes.

Ir con el paso cambiado es preocuparse y mucho por  otra ley educativa más  que, aunque con fecha de caducidad, nos quieren imponer, alejándose de cualquier atisbo de consenso mínimo que es lo que dicta el sentido común, es echarse a temblar cuando lo que ven la educación como gasto y no como inversión tienen que tomar decisiones que nos afectan directamente.

Ir con el paso cambiado a veces me trae problemas porque no todo el mundo sabe andar, pero también me ayuda a seguir caminando porque siempre encuentras gente a tu lado que camina contigo, así que ahí andamos, con el paso cambiado acompañado de gente pero sin dejar de andar y es que no puedo ni quiero andar de otra manera.

7 comentarios:

Pilar dijo...

Hola Domingo, ir con el paso cambiado es duro, pero una vez inicias el camino ya no puedes echar atras. El "claustro virtual" nos permite encontrarnos y no dejar de andar ... Un saludo

Domingo Méndez dijo...

No creo que sea duro Pilar, si es a veces incómodo pero si en cierto lo de no dejar de andar y por su puesto lo del claustro virtual con el que uno se siente acompañado y eso reconforta ¿verdad?.
Un abrazo

Karen Margarita Moscote Cañas dijo...

Dentro del día a día el acceso a las redes e internet se ha posibilitado el acceso fácil y prácticamente ilimitado para el común de las personas, a una variedad de recursos anteriormente muy difíciles de alcanzar. Por ende el acceso a correo electrónico, chat, video conferencias, blogs y redes sociales se convierten en las que más se pueden utilizar.

Karen Moscote.

unad florida dijo...

Apreciado Domingo, interesante y pertinente tu comentario, para quienes hemos cambiado el paso para educarnos en ambientes online y hemos encontrado una realidad mas allá de lo virtual. Esta agradable experiencia, me deja un conocimiento importante sobre todo de mí mismo y de como es posible adaptarse al entorno que sea necesario, por y para aprender.

Borja Casbas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con usted, pero creo que se necesita más colaboración por parte de todos

Eva L.R. dijo...

Me parece totalmente correcto lo que opina, aunque pienso que debería haber más movilización y protesta...

elisabet ruiz dijo...

Muy acertada su entrada, ir con el paso cambiado y no dejar nunca de luchar por una educación de calidad, pese a las dificultades que se hayan en el camino no dejar nunca de mejorar, de enseñar y de aprender, de intentar cosas nuevas, que no nos intenten convencer pues aún queda mucho por hacer y la educación es uno de los aspectos más importantes en la sociedad. Las nuevas tecnologías ofrecen un amplio abanico de posibilidades y es interesante aprovecharlas tanto para comunicarse con otros profesionales o introducirlas de forma adecuada en el aula.