martes, 2 de diciembre de 2014

10 años de estar juntos: luces y sombras de la Educación 2.0



Vengo a compartir con vosotros, a través del blog de Domingo, mi visión personal de los últimos 10 años en el mundo de la Educación. Han sido unos años maravillosos, en los que he tenido la fortuna de compartir experiencias increíbles con personas excepcionales y, también como no, algunas decepciones. La vida misma. Si tengo que destacar un cambio por encima de todos, ha sido la irrupción de Internet en la Educación, no sé si también en la Escuela. Una irrupción que, personalmente, me llenó de ilusiones porque gracias a Internet conocí a personas que de otra manera nunca hubiese conocido y compartí con ellos la misma pasión por la Educación que yo tengo. Esas personas, en mi caso, han estado vinculadas mayoritariamente a Aulablog, asociación a la que he estado vinculado en estos años, aunque no sólo, ya que muchas otras fantásticas personas las he conocido en encuentros presenciales o virtuales. ¡Eso es increíble!

En estos años han surgido asociaciones y colectivos más o menos formales que han propiciado el encuentro de profesores de cualquier ámbito. Ese aspecto social y humano es, sin duda, lo mejor de estos años. Fruto de esos encuentros, la Red se ha llenado de proyectos y experiencias educativas, muchas colaborativas, otras menos, pero experiencias que tienen en común el uso de la tecnología y las ganas de hacer cosas diferentes. 

Hemos creído en estos años en la capacidad de compartir, de aprender unos de otros, de comunicar al mundo entero lo que hacemos en las clases. Hemos creído, también, en las ganas de transformar la Educación pensando que las TIC serían los aliados definitivos. Hemos creído, en estos diez años, que la seríamos una marea infinita de profesores que ya no nos íbamos a conformar con lo de siempre. Hemos creído que la Escuela iba a cambiar para siempre y que Internet sería parte de ese cambio.
Hemos sido utópicos porque pedíamos lo imposible.
En estos diez años, hemos pensado que la tecnología cambiaría la Escuela y, cuando la tecnología llegó a la Escuela de forma desigual, caótica y desestructurada, comprobamos que la Escuela es capaz de fagocitarla para que todo siga igual, o casi.
No deberíamos hablar de tecnología sino de enseñanza y aprendizaje
En estos años de pasión tecnológica conviene recordar que debemos siempre mirar la esencia de lo que ocurre en las aulas: enseñar y aprender. Muchas veces, a pesar del profesor, los alumnos aprenden. Ese acto, ese ritual, es la clave de todo y ahí, sin duda, es dónde debemos poner el foco de nuestro trabajo. Sin embargo, en estos diez años juntos, he visto que mucha tecnología y mucho Internet no cambian unas prácticas educativas muy asentadas, especialmente en los modelos de enseñanza y evaluación en los que el rol del profesor parece inmutable.
No nos volvamos locos, compañeros
Finalmente, hago una reflexión en voz alta. Hemos pasado de compartir entre amigos, de ayudarnos de forma desinteresada y difundir experiencias en blogs a competir por premios y reconocimientos, tan fugaces como un RT. Soy consciente de que nuestra tarea en el aula quizás no esté suficientemente valorada. Pero en esa búsqueda legítima de reconocimiento nos hemos dejado abrazar por instituciones, empresas o el minuto de gloria en redes sociales olvidando que son los alumnos y sus familias quienes deben reconocer nuestro trabajo, además de la Administración.

Me quedo en estos diez años con lo mejor de la tecnología: las personas.Y Domingo, con el  que sólo he compartido un par de ratos en estos años, es una de esas personas que admiro por la pasión que tiene por su trabajo.

¡Seguimos en la Red!

3 comentarios:

Carlos Magro dijo...

Un gran texto Víctor. Acertadísima reflexión que sale además de muy adentro y por tanto llena de verdad y verdades :-)
Gracias por compartirla con nosotros
Un abrazo

carlos,

carlosmagro dijo...

Un gran texto Víctor. Acertadísima reflexión que sale además de muy adentro y por tanto llena de verdad y verdades :-)
Gracias por compartirla con nosotros
Un abrazo

carlos,

Victor Cuevas dijo...

Carlos, he intentado reflejar la evolución, especialmente, del profesorado que usa (usamos) las TIC, que hemos pasado del entusiasmo e ilusión inicial, a una autocrítica y reflexión sobre el papel de las mismas en lo educativo Por el camino hemos perdido cosas y hemos ganado otras, aunque los principales retos que tenemos por delante, en esencia, siguen siendo los mismos que diez años atrás.

Un abrazo