viernes, 30 de enero de 2009

Carta a un maltratador


Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'

Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.

Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.

Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.

Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes.

Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.Y ahora me dirijo a tí.

Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.

4 comentarios:

Marisa dijo...

Que fuerte.., y por desgracia que real. Todos conocemos a alguién que ha vivido esa situación, pero gracias a Dios es algo a lo que no nos acostumbramos por el hecho de que sea habitual. Con motivo de el Dia Internacional contra la Violencia de Género (25 de noviembre), el Ayuntamiento de Pamplona convocó un concurso de frases en el que participé a través de la web
http://www.el-recreo.com/home/, quiero como símbolo de esperanza dejar la que envió un amigo

“Si es cierto que la quieres; alza tu mano para una caricia, usa tu mente para realizar juntos un sueño, tu boca para un beso y tu voz para gritar, pero gritar te quiero”
Miguel Angel Cañada

Domingo Méndez dijo...

Hermosa frase la de tu amigo, muy hermosa.

Javier Serna dijo...

Hola, me llamo Javier, de Jaen y estudio 1º de Enfermeria, tengo 18 años.Me acaban de pasar por correo la llamada carta al maltratador, sinceramente me has dejado sin palabras, no he leido una cosa tan bonita, por desgracia, en mi vida. De verdad, me ha encantado y no puedo expresarlo con palabras, es un escrito muy directo y por tanto impactante, lo que se merecen ese tipo de personas, por llamarlos de alguna manera y respetarles, ya que todos no somos iguaes. Espero que tu obra haga relflexionar a mas de uno, y no solamente en lo que maltrato de genero se refiere, si no al respeto entre todos. Menos mal que las nuevas generaciones entre las que me encuentro va evolucionando nuestra forma de ver y de sentir a la mujer como una persona y no como un florero (aunque siempre hay personas que si que lo piensan y con nuestra edad),a veces me paro a pensar como seha podido dar a lo largo de la historia este tipo de desigualdades, si todos estamos por algo, no lo entiendo. En fin, espero que esto ayude a mucha gente a concierciarse, me gustaria ver parte de tu carta en un anuncio de television contra el maltrato, creo que seria muy bueno, y hacer un llamamiento a todas las chicas jovenes de hoy, decirles que estudien y se preparen, para no tener que depender de un hombre, que no es nada malo como al contrario, pero ensituaciones como la que se describe en la carta, si la mujer tiene un buen trabajo y esta calificada profesionalmente y tiene independencia economica, le sería mucho más fácil abandonar esa cueva con ese animal. Solo eso, mi mas sincera enhorabuena.

Anónimo dijo...

no tengo palabras para explicar como me siento solo con decirte que estoy llorando por esas palabras tan hermosas, tan bonitas, tan bellas,tan...SINCERAS me quedo sin palabras solo pienso que eso ocurre y aunque esta carta ya la habia leido antes , en esos momentos no lo comprendia... me han ayudado oir esas palabras me han ayudado a comprender...