sábado, 10 de noviembre de 2007

Sobre la PDI y estudiantes de magisterio

Esta semana me han pasado muchas cosas, como casi siempre, pero entre todas quiero destacar una buena y otra mala.

Empiezo por la buena, a mi centro ha llegado una pizarra digital interactiva, concretamente una eBeam, ni que decir hay que ha sido un acontecimiento la primera demostración a los compañeros de este artilugio que parece mágico y con enormes posibilidades educativas y sobre la que en sucesivos comentarios iré escribiendo sobre ella. Ahora la mala, coincidiendo con la llegad de la PDI se encontraban en mi centro, de visita, un grupo de estudiantes de magisterio y, ¡oh sorpresa!, cuando les hablo de la PDI no saben de que estoy hablando.Este hecho levanta mis sospechas y sigo investigado poco a poco, sobre todo lo relacionado sobre educación y las TIC que les enseñan en la Facultad de Educación y, ¡oh sorpresa!, parece que en la cuna del saber, en donde se supone que deben de preparar a buenos profesionales, en donde se supone que deben de estar en la vanguardia de lo que acontece en el mundo educativo, en donde se supone que deben de predicar con el ejemplo... pues eso, solo se supone, porque la realidad es muy diferente.

Al menos a este grupo de cinco alumnos de segundo año, nadie hasta el momento, les ha hablado, explicado, mostrado, enseñado, nada que tenga que ver con la escuela y las TIC, es más, ni los propios profesores las utilizan para dar sus clases , a lo sumo una presentación en PowertPoint que el profesor o catedrático de turno lee, según ellos, en plan aburrido.

Quiero pensar que no es un hecho generalizado de todas las Facultades de Educación, quiero pensar que que este grupo de alumnos han tenido mala suerte con estos profesores, quiero pensar que esto no pasará en las Facultades de medicina, arquitectura, etc.

No quiero pensar que como he leído en este estupendo artículo "Quién quiere ser profesor", de que se siga educando a jóvenes del siglo XXI, usando metodologías del siglo XX y con un curriculum del siglo XVIII. ¡No lo quiero pensar!.

10 comentarios:

Javier Soto dijo...

Domingo,
qué te voy a decir que ya no sepas. Si la formación en TIC y educación en general que reciben es prácticamente inexistente, imagina la que recibirán sobre las tecnologías para los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
En pleno "auge" del desarrollo de las competencias básicas en la educación obligatoria, entre ellas la competencia digital, sorprende que la Universidad se mantenga ajena a ello.
Un saludo, Javier.

Domingo Méndez dijo...

Pues si Javier,y es una pena se mire por donde se mire. ¿Por qué la escuela no va a la Facultad?, ¿Cuántos profesores de la Faculta de Educación han pisado un aula de una escuela y que no sea de visita?, ¿Cuántos se han visto cara a cara con escolares de todo y tipo y condición al menos durante un curso?
¿Por qué los profesionales, maestros y profesores a pie de aula,no comparten su experiencia y sabiduría con los futuros profesionales y ejercen de profesores de estos?.
Seguro que los planes de estudios serían de otra manera y los estudiantes me habrían enseñado a mi a trabajar con la PDI.

Néstor dijo...

En líneas generales, la universidad está igual que en la época de Erasmo de Rotterdam. Dile tú a un profesor que cuelgue y comparta contenidos, como hacen en Primaria o Secundaria, y te remitirá al correspondiente Servicio de Publicaciones (en papel, claro).
El año pasado tuve la ocasión de impartir sesiones de formación en TIC a los estudiantes que empezaban las prácticas de magisterio en centros asturianos. Hablábamos de redes sociales, de la web 2.0, de contenidos en línea, herramientas colaborativas, y demás. Muchos alumnos asentían con la cabeza, les sonaban esas cosas, mientras sus profesores, sentados en las primeras filas, luchaban por no dormirse.
Decía Ortega y Gasset que cualquier avance en la sociedad tarda diez años en llegar a las aulas. Hoy día, los avances son tan extraordinariamente rápidos en la sociedad, que seguro que cuando lleguen a las aulas, ya estarán obsoletos, con lo que la actualización del sistema educativo es una utopía.
Las pizarras digitales están muy bien, pero la herramienta en sí no es innovadora. la inovación está en la metodología, que es donde estuvo siempre.
Y es sumamente jodido que cientos de profes que nunca han levantado la cabeza del libro de texto se tiren a la piscina en un aula TIC con un ordenador por alumno.
Es mucho más fácil tirar de pizarra digital, porque no rompe con el paradigma que han utilizado siempre.
Perdona por el rollo apocalíptico. Quizás la resaca del domingo tenga algo que ver :-)

Domingo Méndez dijo...

Nada de apocalíptico Nestor y mucho de aclaratorio. Sobre el temas de las PDI ya hablaré mas adelante pero así a modo de anticipo decirte que creo que estoy en tu línea de pensamiento.

Felo dijo...

De nuestro amigo Fernando, pero esto ya es para nota... en mi escuela (acabé en el 96) l asignatura de NT en educacion era sobre MS-DOS. En una visita, ahora ya como profe, empecé diciendo bueno ya conoceis actividades del clic que es un buen recurso para el que ya existe una comunidad... y no veas la que se armó...

http://squeak.blog.com/1692629/

Enrique dijo...

Hola.
Yo soy director de una Escuela Superior de Ingeniería Informática. Estoy totalmente de acuerdo: el problema no es tener o no PDIs, o más o menos dinero para invertir en nuevas tecnologías. Este año en mi centro compramos una PDI en el mes de febrero, y a fecha de hoy, desde su instalación, no se ha vuelto a utilizar, a pesar de que la instalamos en un aula de quinto curso, en la que hay menos alumnos por profesor y a priori podrían darse condiciones más propicias para la innovación docente.
Mi experiencia me indica que el problema es que a la inmensa mayoría del profesorado universitario el tema de la calidad docente le resbala. No olvidemos que un profesor universitario es alguien a quien le pagan por dar clase pero a quien evalúan por su investigación, así que sus prioridades suelen estar claras en este sentido. La adaptación a Bolonia puede ser una buena oportunidad para cambiar algunas cosas, sobre todo la idea de que el depositario supremo del saber es el profesor, quien permite graciosamente que éste fluya unidireccionalmente hacia los alumnos sentados/almacenados en las gradas. Pero no soy demasiado optimista al respecto.
Al menos nosotros dejaremos de hacer la casa por el tejado y de invertir en PDIs y trataremos de dedicar el dinero a formación metodológica del profesorado.

Domingo Méndez dijo...

Gracias por tu aportación Enrique pero si es cierto,como dices, que a un profesor universitario lo evalúan por su investigación, me parece que tienen un campo magnifico para la investigación, en la revolución silenciosa que se está produciendo con todo eso que llamamos Web 2.0, en los cambios que que tanto a nivel metodológico como organizativo pueda y deba traer a los centros educativos incluidos,claro está,los universitarios.

Dislexia sin Barreras dijo...

Cuanta razón tenéis los cinco.
Como madre y como profesional(no de la educación), me produce mucha tristeza ver hacia donde va la educación. No es lo normal encontrarte con profesores comprometidos, que realmente les guste enseñar y aprender. La mayoría aprendieron un método para enseñar, y ni se molestan en ver más allá.
Desde la Asociación a la que pertenezco, Dislexia sin Barreras, intentamos concienciar y formar también al profesorado de las necesidades especiales de aprendizaje de nuestros niños y niñas, y en cuanto les hablas de métodos audiovisuales, de enseñanza multisensorial...te miran como si fueras de Plutón. Nosotros también hemos propuesto la PDI como un método que les puede ayudar a los alumnos con necesidades específicas de apoyo y trastornos de aprendizaje como dislexia.
Muy bueno tu trabajo Domingo, y de tantos otros que sigo y he conocido desde tu blog.
Flora Saura
Vicepresidenta de Dislexia sin Barreras

Domingo Méndez dijo...

Gracias Flora.La innovación no siempre es bien entendida, tampoco innovar por innovar porque está de moda, en tú caso es curioso que sen los padres los que le hablen de esto a los profesionales,en cualquier caso dices que eres profesional y no dices de qué, pero no importa mira a tu alrededor al personal comprometido e innovador, no creo qué en el mundo de la escuela se aleje mucho de otras realidades,pero si en cierto que el mundo educativo en general debería ser punta de lanza.

Dislexia sin Barreras dijo...

Tienes razón Domingo, no he dicho a que me dedico. Soy periodista de gabinete de comunicación de un Ayuntamiento. Y mi experiencia en la Administración local es que las nuevas tecnologías asustan, para empezar, a los propios políticos.
Y tengo que darte la razón, la educación debería ser punta de lanza de la innovación dsino ¿que futuro nos espera?. Y nuestros políticos deberían tomarlo en serio y dotar a la enseñanza de los medios y a los profesores del reciclaje profesional. Son demasiados los que tras estudiar su carrera, dejan de sentir curiosidad por todo lo nuevo, e incluso lo desprecian. Me da igual hablar de psicólogos, maestros, médicos, orientadores, funcionarios, ....
Pero en educación se nota más que en otros ámbitos. Como decía un psicólogo que colabora con nuestra Asociación: "si hubiéramos congelado a un profesor del siglo XIX y a un médico y los descongelamos en nuestros días, el profesor cogería la tiza y la pizarra y seguiría dando su clase, y por el contrario, el médico estaría perdido".
Menos mal, que siempre hay honrosas excepciones. Mucho ánimo.
Flora Saura
Vicepresidenta de Dislexia sin Barreras