viernes, 3 de febrero de 2012

Katmandú: un espejo en el cielo.- Los docentes ante su pasión

Docentes de todos los niveles educativos, desde  infantil hasta la universidad, inspectores, orientadores, asesores, padres, alumnos y algún que otro conserje se dan cita  y llenan los cines  de  diecisiete ciudades españolas el mismo día y a la misma hora, para ver una película que cuenta la historia de una maestra  de Barcelona que quiere montar una escuela en Katmandú. Una aventura, otra más, de docentes apasionados, ilusionados, comprometidos e  implicados con eso que todos dicen valorar pero que muy pocos lo hacen, con la educación y que toma forma en la VI Noche de Cine y Educación

Tuve el placer, el honor y el gustazo de colaborar, otra vez más, con mi amiga y compañeras Salomé Recio en el encuentro de Murcia, y la enorme satisfacción de ayudar a ejecutar a Doña Díriga (Mercedes Ruíz) y la tribu 2.0 en  este proyecto de locura sensata que parecia increíble por fantastico y pretencioso y que, sin embargo, nos está abriendo vías de colaboración y participación no exploradas.

Katmandú: un espejo en el cielo, es la película que disfrutamos, los docentes ante su pasión y como dice su directora Iciar Bollain " Mi reto como directora es sobre todo trasladar a la pantalla la magia de dar esas llaves a lo niños, la belleza del proceso de ayudarles a ser personas, porque, como dice la joven maestra nepalí Sharmila, coprotagonista en la historia, son niños que necesitan mucho más que aprender a leer y a escribir, son niños que necesitan la luz."


Una película para ver y pensar, disfrutar, hablarla  y enseñarla. Mi agradecimiento a la productora, distribuidora, directora, a los cines  y su personal que nos acogieron con su amabilidad y profesionalidad y por su puesto a ti Doña Díriga.



3 comentarios:

Gloria Hernández dijo...

Después de leer tu entrada desdeluego iré a verla.

Realmente es un blog muy interesante el suyo.

Asun dijo...

sFuí a ver la película hace una semana y salí totalmente emocionada. Soy maestra y sentí un orgullo tremendo al ver la lucha pasional del personaje protagonista por conseguir su sueño: que todos los niños tuvieran acceso a la educación.
Mis felicitaciones a la directora y también a las intérpretes porque logran llegar a lo más profundo del alma, dejándonos un poso emocional muy importante, así como espacio para la reflexión.

Domingo Méndez dijo...

Sin duda Asun, una película que dignifica la labor docente.