domingo, 6 de febrero de 2005

Cambia el mundo pero no cambian las aulas


A continuación reproduzco un parrafo del libro:INFORME GLOBAL SOBRE LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACION.

"Si se compara al mundo de hoy con el de hace un siglo, se encuentran increíbles avances en los campos de la ciencia, el comercio, la salud y el transporte, entre muchos otros. Pero si se compara el aula de clase de hace un siglo con la de hoy, se ven claras similitudes: los estudiantes sentados en filas, con papel y lápiz en mano; el profesor en el tablero escribiendo los datos importantes; esos mismos estudiantes copiando en sus cuadernos con afán lo que el docente dice, esperando memorizarlo para poder repetirlo en un examen. Mientras los avances de la ciencia y la tecnología han cambiado gran parte del mundo, la educación, y sobre todo la forma en que los estudiantes aprenden y los profesores enseñan, casi no ha cambiado. En el mundo de hoy, donde la información y el conocimiento son tan centrales, es necesario aprender un arsenal muy diferente de habilidades"

1 comentario:

Anónimo dijo...

De la revista Iberoamericana de Educación,un artículo llmado."TIC EN LA EDUCACION":
«La conjunción de las tecnologías de la información y de la comunicación está envolviendo el mundo... en una potente red de difusión de contenidos. La irreversible rapidez de los cambios económicos está modificando las relaciones sociales en todos los ámbitos y no parece que vaya a detenerse ante las puertas de la escuela. La supuesta centralidad del conocimiento como variable directamente productiva, que configura la llamada “economía del conocimiento”, pone a las instituciones educativas bajo la incómoda lupa del mercado. Y desde el balcón del mercado se afirma que la escuela está obsoleta y que hay que revisar la función propia de la escuela, la definición, transmisión y legitimación de los conocimientos socialmente considerados relevantes»1.

Las afirmaciones de F. Caivano nos ponen al menos ante dos evidencias en relación con las tecnologías de la información y la comunicación en la educación:

Usando una expresión corriente, podemos decir que las TIC han venido para quedarse. El mundo económico, una buena parte de los científicos y de los gobiernos han apostado por ellas. Las políticas públicas ocupan un lugar reservado entre las cuestiones estratégicas para su implantación y uso. Todo ello ha hecho que pasen a formar parte de la vida cotidiana de una parte importante de la población de nuestros países y, consecuentemente, de su educación.
La profusión de estudios sobre la utilización de las TIC en los procesos educativos y la (lenta) incorporación de las mismas al quehacer administrativo y pedagógico de los sistemas educativos no han logrado modificar la idea de que «... la escuela es una institución envejecida en una sociedad moderna y en continuo cambio»2. Parece ser que aquellas decisiones estratégicas no han conseguido establecer un correlato en el ámbito educativo, o, al menos, que éste no ha adquirido el desarrollo deseable desde el punto de vista de los resultados esperados.