sábado, 1 de agosto de 2015

Una de Rankings

A mi me pasa,  y no creo que sea solo a mi,  que cada vez que oigo la palabra ranking la asocio a clasificación,  a competición, a una preparación para ser los primeros, los que nos traerá saborear las mieles de del triunfo, de la victoria, de ser los mejores y, por el contrario, los que aparecen en los últimos lugares tendrán que conformarse con esconder su derrota, con la palmada de ánimo en la espalda y la comprensión a modo de lamento de los otros.

De un tiempo a esta parte están de moda los ranking de centros educativos, en el caso que nos ocupa, en base a unas pruebas iguales para todos y celebradas en un día y de una hora de duración , ni más ni menos, en donde los alumnos de matemáticas de segundo de ESO, se han enfrentado a 25 cuestiones, bastantes de ellas con unos enunciados largos y complejos y para los que disponen de poco más de dos minutos por pregunta  si quieren responder a todas.  

En base a estas pruebas se ha elaborado un ranking donde se puede presuponer  que los primeros centros son los mejores alumnos o mejores profesores en matemáticas y los últimos son los peores alumnos y peores profesores, así sin más. ¿que sentido tienen este tipo de rankings? , ¿qué se pretende con ellos? , ¿se pueden extraer conclusiones válidas con criterios serios y razonables?.

Creo  este tipo de ranking poco o nada tienen que ver con la educación, entendida esta como un proceso integral, continuo , personalizado y contextualizado, y no la foto fija de un día y  hora determinada. 


No estoy en contra de la evaluación de los centros, ni del profesorado, es más, creo que es muy necesario, y las echo en falta desde hace mucho tiempo. Si estoy en contra de este tipo de pruebas  de un día  descontextualizadas, apresuradas y desde mi punto de vista, con falta de rigor y de las  que se pueden extraer conclusiones erróneas además de injustas. Así mismo me preocupa que  algunos centros o profesores puedan confundir los grandes objetivos educativos con ser los primeros en el ranking o aparecer por arriba, orientando la acción educativa  esa idea central, esto seria un gran error y una gran injusticia.

6 comentarios:

Iñaki Murua dijo...

Domingo, esta entrada me ha recordado a una columna de Daniel Cassany, "Semáforos". La tradujimos y publicamos en euskera, en el libro Sustraietatik zerura, que traducido sería De la raiz al cielo

Domingo Méndez dijo...

SI, así es Iñaki, el mundo es diverso y ahí está la riqueza por mucho que algunos se empeñan en lo contrario

Anónimo dijo...

De ahí que el sistema de acreditación de la Educación Superior, y sus "procesos", tengan esta misma lógica, visitas de "Pares Académicos" de tres días, en fechas en las que, una universidad no está funcionando en pleno por acrcarce el periodo de vcaciones, con la premura de tres días para hacer un informe que depende de una plataforma diseñada para un registro lacónico, a pesar de haberse hecho una revisión amplia detallada de documentos, confrontados con la "realidad" de la que finalmente queda agotado el proceso de análisis y reflexión sobre "lo educativo"... ya que la decisión queda en manos de unas "salas de expertos"

Lorena García dijo...

Muy a mi pesar, y de acuerdo con usted, los rankings son algo que se han llevado a cabo desde siempre, ya sea en un ámbito u otro. Pero no por ello debería seguir haciéndose y mucho menos en educación, ya que es una forma de hacer que los alumnos compitan entre ellos y se pisen unos a otros para dejar de lado la cooperación y la ayuda mutua entre iguales.

Lo que se pretende en educación (o al menos lo que nos hacen creer) es que todos sean iguales, válidos y tenidos en cuenta, tanto así como sus características, necesidades, desarrollo,.... Pero esto es algo difícil de conseguir cuando se les clasifica según la posición que han obtenido (en la mayoría de veces bajo presión) y no por las características o cualidades que presentan en un estado relajado y sin presiones.

Brenda Fernandez Cremades dijo...

buenos dias!

Esta entrada me ha parecido una de las más llamativas de todo el blog.
Ya que estoy totalmente en contra de una prueba que generalice tanto a alumnos como ha centros educativos.
En este enlace se puede ver como el ministerio de educación ha expuesto que las calificaciones de las evaluaciones de los alumnos de sexto de primaria en las pruebas finales, solo tendrán difusión dentro de la comunidad educativa en ningún caso los resultados se podrán utilizar para clasificar a los centros.

http://m.laverdad.es/murcia/sociedad/educacion/201604/25/educacion-establecera-prueba-final-20160425214557-rc.html


En mi opinión una iniciativa adecuada para este tema educativo, ya que esto provoca la clasificación de que centros son "buenos" o "malos".

Ernesto dijo...

¡Hola!

Efectivamente la Educación se separa más y más del propio concepto y objeto en sí. Quizás podríamos decir que está dejando de ser "Educación", si alguna vez lo ha sido en la historia, para dar paso al adiestramiento.

Considero que no se están atendiendo las necesidades educativas de la sociedad, sino que se está desaprovechando la diversidad, creando más clones con los que poder manipular al resto que cree escapar de esta realidad.

Ya no se trata de los "rankings" a nivel de centro, si no a nivel nacional, europeo, y mundial. Está bien compararse con el vecino para aprender y mejorar, pero no para crear prejuicios sobre unos u otros. Es fácil comprender que el sistema se dedica actualmente a ganar posiciones en estas clasificaciones que pertenecen a una realidad nefasta, deprimente, sin futuro.


Desgraciadamente, estamos aplicando a la Educación la teoría de la oferta y la demanda, dejando de lado a "los no tan competentes", desmembrando la oportunidad de dejarles que nos enseñen sus capacidades.