sábado, 31 de enero de 2015

El móvil clandestino

Hoy en día es muy difícil encontrar a niños y adolescentes que no dispongan de un teléfono con conexión a internet, eso que conocemos como SmartPhone, se han convertido de un tiempo a esta parte en  algo pegado ellos y se ha normalizado de tal manera, que lo raro, lo anormal es encontrar a jóvenes que no hagan uso de ellos en diferentes contextos y situaciones. Es una realidad que, nos guste mas o menos, se impone y creo que no tiene vuelta atrás.

Se ha escrito y debatido mucho  sobre la idoneidad o no del uso de los móviles en los centros educativos y hay posturas para todos los gustos, desde la prohibición más absoluta tanto por parte de los centros como de las administraciones educativas, hasta una permisividad mas o menos tolerada es una especie de acuerdo tácito para uso racional de los  mismo e incorporarlos a los procesos educativos y es aquí precisamente donde está, desde mi punto de vista, la mayor dificultad.

En un contexto educativo cerrado, mas propio de de otros tiempos,  en donde todo gira en torno a libro de texto, las explicaciones del profesor, la realización de las actividades del libro y posterior examen y en donde el alumno a lo mas que puede aspirar es a repetir de la mejor manera posible  todo lo que el libro y el profesor le dicen,  es muy complicado introducir los móviles como herramientas de aprendizaje salvo en hechos  puntuales meramente anecdóticos y testimoniales.

En un contexto educativo abierto, en donde se favorece la actividad significativa  de los alumnos,  la creatividad y el trabajo colaborativo, en donde se le da la oportunidad que investiguen, que busquen  que descubran, que analicen, que elaboren, que lleguen a conclusiones, que participen en su evaluación... en este contexto educativo el móvil puede convertirse en una herramienta  realmente importante e insustituible.

Un móvil es una cámara de fotos, una cámara de video, una grabadora, una potente calculadora, un enorme enciclopedia, una enorme biblioteca, una enorme videoteca, un procesador de textos, una potente herramientas para comunicarse, elaborar contenidos en diferentes formatos  y publicarlos y ademas de todo eso es un teléfono, por lo tanto si todo esto no cabe en la escuela del siglo XXI es que algo no estamos haciendo bien.

Creo que sinceramente que es un error prohibir el uso de los móviles en los centros educativos, pero insisto, el móvil es una herramienta del siglo XXI para alumnos del siglo XXI y que no se puede utilizar con metodologías y procesos de evaluación de los años 70, en  ese tipo de prácticas el móvil no cabe , está de más, por lo tanto  mas que prohibir habría que hacer los cambios necesarios en los procesos de enseñanza-aprendizaje para aprovechar todas las enormes ventajas educativas que suponen el uso de estos.







47 comentarios:

javier Ballesta dijo...

Llevamos muchas razón Domingo, el móvil se ha convertido en un macromedio donde convergen datos, ideas, proyectos y emociones, donde nos comunicamos y seguimos el pulso a los nuestros; también nos aboca a la inmediatez, una ventaja pero también subrayo, un modo de abordar lo que nos pasa, o nos ocurre y quizás nos determine a ser algo dependientes, pero en definitiva el móvil es nuestro colega, amigo, también el refugio y la careta de nuestros deseos.

Domingo Méndez dijo...

Clara Javier, todo es cuestión de que nos demos cuentas de que hace tiempo que estamos es un nuevo paradigma de lo que debe ser la escuela del siglo XXI, es esa paradigma no tiene ningún sentido prohibir el móvil.

Javier Ballesta dijo...

Está claro Domingo, la prohibición no es la solución, sí educar para un un uso con sentido, más acorde con sus ventajas.

José Luis Castillo Chaves dijo...

Absolutamente. Quien considera el móvil una molestia tiene que empezar a tener dudas de lo que hace...

Ángel Vázquez Hernández dijo...

Pues en mi clase se utilizan móviles y tablets. Pero yo trabajo con adultos. No se que tal funcionaría con adolescentes.

hurdes dijo...

Tienes mucha razón, cuanto más se les prohibe más interés despiertas sobre lo prohibido, además cada vez hay más aplicaciones educativas interesantes y es cuestión de encontrar el modo de introducirlas en el aula y que sean atractivas para los alumnos.

María dijo...

Me parece perfecto su opinión sobre el no prohibir el uso de teléfono móvil en el aula, pero también es cierto que los adolescentes de hoy día (más concretamente los del I.E.S) no saben hacer uso de él si no es para echarse fotos o entrar en redes sociales, en general. Llevarse un adolescente el móvil a clase es estar entretenido con los juegos y los chats mientras el profesor explica y, de esta forma que se haga más amena la clase. Pienso que en la escuela se debería educar correctamente los diferentes usos educativos que puede llegar a tener este aparato, y de este modo podrán utilizarlo con total libertad en el aula.Puedo decir que se perfectamente de lo que hablo, puesto que, salí hace pocos años de un instituto.
María 3º Pedagogía.

María dijo...

Me parece perfecto su opinión sobre el no prohibir el uso de teléfono móvil en el aula, pero también es cierto que los adolescentes de hoy día (más concretamente los del I.E.S) no saben hacer uso de él si no es para echarse fotos o entrar en redes sociales, en general. Llevarse un adolescente el móvil a clase es estar entretenido con los juegos y los chats mientras el profesor explica y, de esta forma que se haga más amena la clase. Pienso que en la escuela se debería educar correctamente los diferentes usos educativos que puede llegar a tener este aparato, y de este modo podrán utilizarlo con total libertad en el aula.Puedo decir que se perfectamente de lo que hablo, puesto que, salí hace pocos años de un instituto.
María 3º Pedagogía.

Domingo Méndez dijo...

Perfecto María, las herramientas, los artefactos, los móviles en si no buenos ni malos, todo depende del uso que se haga de ellos. Un simple lápiz mal usado pude causar heridas graves ;-)

Mariajo Ros Cantero dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo en que se deberían dejar usar los móviles a los alumnos dentro de los centros educativos ya que lo móviles o Internet no son algo malo, al contrario, si se sabe usar nos pueden brindar muchísimas oportunidades y cosas buenas. El problema viene cuando los jóvenes alumnos hacen un mal uso de estos aparatos electrónicos, por ello, en todos los centros se deberían organizar charlas o talleres para que aprendan a usar los móviles con seguridad y enseñarles las ventajas que tienen aparte del Whatsapp o hacerse selfies, por ejemplo, buscar información sobre algún tema que se haya dado en clase, videos ilustrativos con los que complementar esos temas, etc.
Por otro lado, la prohibición del móvil dentro del colegio es una pérdida de tiempo ya que lo que no hagan dentro del colegio con el móvil, lo van a hacer fuera, aunque también es verdad, que la responsabilidad de educar a los jóvenes para que hagan un uso debido del móvil o de Internet, no solo debe recaer en el colegio o en los educadores sino en los padres.

Elena Rojo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con no prohibir el teléfono móvil en el aula ya que en pleno Siglo XXI el móvil es imprescindible, porque no es solo un “pasatiempo”, sino una herramienta educativa que sirve a los alumnos para guiarse en su aprendizaje, un aprendizaje más autónomo y de investigación debido a que las diversas aplicaciones que puede llegar a tener un móvil son extensísimas además de favorables para el aprendizaje y que en mi opinión hacen que el alumno sea más participativo en el ámbito escolar.

Elena Rojo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con no prohibir el teléfono móvil en el aula ya que en pleno Siglo XXI el móvil es imprescindible, porque no es solo un “pasatiempo”, sino una herramienta educativa que sirve a los alumnos para guiarse en su aprendizaje, un aprendizaje más autónomo y de investigación debido a que las diversas aplicaciones que puede llegar a tener un móvil son extensísimas además de favorables para el aprendizaje y que en mi opinión hacen que el alumno sea más participativo en el ámbito escolar.

I.L* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Irene López dijo...

Me parece lógico que en el tiempo en que nos encontramos, el móvil sea una parte más de las herramientas a usar en clase. Pero sí es cierto que, como se ha expuesto en otros comentarios, es importantísimo educar sobre el uso correcto que se le debe dar en este contexto.
Como alumna universitaria que soy, puedo decir que actualmente sí utilizo mi smartphone en clase para temas académicos (buscar información, descargar trabajos...) y no concibo mi dia a día en clase sin él pero, en mis años de colegio su uso se limitaba a entretenerme en clase con las redes sociales o los chats. Quizá eso se debiera a que mis profesores no contaban con las habilidades necesarias para introducir este aparato en sus procesos de enseñanza-aprendizaje. Confío en que los jóvenes sean capaces de exprimir sus potencialidades y ver el móvil cómo una forma rápida, interactiva y amena de aprender y relacionar los conocimientos de clase.

Miriam Garcia dijo...

Estoy de acuerdo con su postura, no podemos evadir el contexto que se le esta planteando tanto a la educación en general, como a los centros, profesores y alumnos en particular.
Nos encontramos ante un mundo digital que le esta costando aceptar a la educación, no estamos siendo capaces de hacer frente a los nuevos retos que nos plantea este mundo, como puede ser que los alumnos puedan usar el móvil en clase, esto no es malo si lo usan con fines educativos, hay que enseñar a los alumnos a usar estos métodos educativos y a dejar atrás los libros de texto tradicionales. Por otro lado hay que tener en cuenta el panorama económico que estamos viviendo y que no todos los alumnos tienen el poder adquisitivo suficiente para comprar una tablet, aquí debería interferir las administraciones públicas dotando a los institutos de materiales tecnológicos, pero antes de todo esto, es necesario un cambio de metodología, un cambio en el curriculum, sin que este se produzca, difícilmente se podrá alcanzar el arraigo de las tecnologías en las aulas. Como cita en la entrada, es imposible dar una clase con metodología del siglo XIX.

Inma Fernandez dijo...

La prohibición del teléfono móvil no es la solución para la escuela del siglo XXI pero ahiq ue darle un uso razonable puede ser una buena herramienta según para lo que se le use. Actualmente presenta ventajas de que con el teléfono móvil podemos disponer de aplicaciones totalmente innovadoras que nos sirven para el ámbito educativo pero también presentan desventajas que pueden ser inconvenientes si no se toman medidas tolerantes como por ejemplo algunos jóvenes utilizan los móviles para grabar a profesores, copiar en exámenes, burlarse de algún compañero. Por ello se debe de tener en cuenta y no tolerar dichos comportamientos por ese motivo hay que saber cómo utilizarlo de manera adecuada.
Otro tema importante es la edad idónea para tener un teléfono móvil propio. Según el (INE) un 66,7% de los jóvenes españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono propio. Esta cifra en consideración con otros años es bastante notable la diferencia. Por todos estos avances es necesario desde mi punto de vista que se empiecen a adecuar en un contexto educativo diferentes metodologías con la introducción del móvil como una herramienta educativa innovadora.

Inma Fernandez dijo...

La prohibición del teléfono móvil no es la solución para la escuela del siglo XXI pero ahiq ue darle un uso razonable puede ser una buena herramienta según para lo que se le use. Actualmente presenta ventajas de que con el teléfono móvil podemos disponer de aplicaciones totalmente innovadoras que nos sirven para el ámbito educativo pero también presentan desventajas que pueden ser inconvenientes si no se toman medidas tolerantes como por ejemplo algunos jóvenes utilizan los móviles para grabar a profesores, copiar en exámenes, burlarse de algún compañero. Por ello se debe de tener en cuenta y no tolerar dichos comportamientos por ese motivo hay que saber cómo utilizarlo de manera adecuada.
Otro tema importante es la edad idónea para tener un teléfono móvil propio. Según el (INE) un 66,7% de los jóvenes españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono propio. Esta cifra en consideración con otros años es bastante notable la diferencia. Por todos estos avances es necesario desde mi punto de vista que se empiecen a adecuar en un contexto educativo diferentes metodologías con la introducción del móvil como una herramienta educativa innovadora.

Inma Fernandez dijo...

La prohibición del teléfono móvil no es la solución para la escuela del siglo XXI pero ahiq ue darle un uso razonable puede ser una buena herramienta según para lo que se le use. Actualmente presenta ventajas de que con el teléfono móvil podemos disponer de aplicaciones totalmente innovadoras que nos sirven para el ámbito educativo pero también presentan desventajas que pueden ser inconvenientes si no se toman medidas tolerantes como por ejemplo algunos jóvenes utilizan los móviles para grabar a profesores, copiar en exámenes, burlarse de algún compañero. Por ello se debe de tener en cuenta y no tolerar dichos comportamientos por ese motivo hay que saber cómo utilizarlo de manera adecuada.
Otro tema importante es la edad idónea para tener un teléfono móvil propio. Según el (INE) un 66,7% de los jóvenes españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono propio. Esta cifra en consideración con otros años es bastante notable la diferencia. Por todos estos avances es necesario desde mi punto de vista que se empiecen a adecuar en un contexto educativo diferentes metodologías con la introducción del móvil como una herramienta educativa innovadora.

Inma Fernandez dijo...

La prohibición del teléfono móvil no es la solución para la escuela del siglo XXI pero ahiq ue darle un uso razonable puede ser una buena herramienta según para lo que se le use. Actualmente presenta ventajas de que con el teléfono móvil podemos disponer de aplicaciones totalmente innovadoras que nos sirven para el ámbito educativo pero también presentan desventajas que pueden ser inconvenientes si no se toman medidas tolerantes como por ejemplo algunos jóvenes utilizan los móviles para grabar a profesores, copiar en exámenes, burlarse de algún compañero. Por ello se debe de tener en cuenta y no tolerar dichos comportamientos por ese motivo hay que saber cómo utilizarlo de manera adecuada.
Otro tema importante es la edad idónea para tener un teléfono móvil propio. Según el (INE) un 66,7% de los jóvenes españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono propio. Esta cifra en consideración con otros años es bastante notable la diferencia. Por todos estos avances es necesario desde mi punto de vista que se empiecen a adecuar en un contexto educativo diferentes metodologías con la introducción del móvil como una herramienta educativa innovadora.

Inma Fernandez dijo...

La prohibición del teléfono móvil no es la solución para la escuela del siglo XXI pero ahiq ue darle un uso razonable puede ser una buena herramienta según para lo que se le use. Actualmente presenta ventajas de que con el teléfono móvil podemos disponer de aplicaciones totalmente innovadoras que nos sirven para el ámbito educativo pero también presentan desventajas que pueden ser inconvenientes si no se toman medidas tolerantes como por ejemplo algunos jóvenes utilizan los móviles para grabar a profesores, copiar en exámenes, burlarse de algún compañero. Por ello se debe de tener en cuenta y no tolerar dichos comportamientos por ese motivo hay que saber cómo utilizarlo de manera adecuada.
Otro tema importante es la edad idónea para tener un teléfono móvil propio. Según el (INE) un 66,7% de los jóvenes españoles entre 10 y 15 años tiene teléfono propio. Esta cifra en consideración con otros años es bastante notable la diferencia. Por todos estos avances es necesario desde mi punto de vista que se empiecen a adecuar en un contexto educativo diferentes metodologías con la introducción del móvil como una herramienta educativa innovadora.

Mari Paz Garcia Garcia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con su publicación; el móvil debería ser una herramienta que se nos permitiera utilizar en clase ya que tiene multitud de utilidades como usted a mencionado.
Pero también opino y por propia experiencia que en las aulas los alumnos de todas las edades usan el móvil únicamente para chatear con sus amigos y jugar, por ello es necesario que en las escuelas nos deberían enseñar un buen uso de éste.
Al igual que creo que su prohibición lo único que ocasiona es en los alumnos el deseo de hacerlo, porque como dicen lo prohibido se vuelve tentador; y en realidad lo que provocan con eso en los adolescente sobre todo es que lo usen más en clase y de manera nefasta.

Andrea Garcia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. El móvil se ha convertido en una herramienta polivalente al que dar uso como biblioteca, diccionario, calculadora e, incluso, televisión, sin contar con que todos llevan consigo el acceso a internet. También afirmo que no se debe prohibir el uso del móvil a los jóvenes, pues ya forma parte de ellos y de nosotros mismos. Se debe inculcar un eso moderado y responsable, pero no con metodologías anticuadas, si no con el pensamiento de que si se usa una nueva herramienta, se use con nuevos métodos de aplicación y educación.

María Belén López dijo...

Estoy completamente de acuerdo con usted. Hoy en día la utilización de teléfonos móviles es muy común entre todos los jóvenes y bajo ningún concepto prohibiría el uso de móviles en contextos educativos, puesto que los alumnos están muy familiarizados con ellos y nos podría beneficiar a la hora de llevar a cabo cualquier temática. Los docentes deben de dejar a un lado la metodología tradicional e innovar su manera de desarrollar sus clases con ayuda de dicho aparato electrónico.

ainhara González bernal dijo...

Totalmente de acuerdo con esta publicación Domingo. Vivimos en una actualidad donde la cultura es muy tecno-dependiente, compleja y cambiante y debemos estar a la altura para enfrentar los cambios. En mi opinión, las personas en general se han pasado durante años debatiendo sin las nuevas tecnologías son buenas o malas en vez de crear y rediseñar nuevas metodologías para que los alumnos en las aulas estén actualizados y puedan desarrollarse adecuadamente en la sociedad, compaginando los nuevos utensilios tecnológicos y su aprendizaje.

Ana Ortiz dijo...

Es una realidad que la mayoría de personas de esta sociedad vivimos pegados al móvil, y cada vez desde edades más tempranas, ya sea por motivos de trabajo, de estudios o por simple ocio y diversión. Tal es la necesidad de utilizar el teléfono a todas horas que no lo dejamos ni mientras estudiamos o estamos en clase. Esto, en gran parte, es solo culpa o responsabilidad de los alumnos, pero los docentes al corriente de esto, podrían hacer que el uso del móvil fuera algo útil para las clases, incluyéndolo de alguna forma en sus prácticas educativas y enseñando así a los jóvenes a hacer un uso responsable del móvil, puesto que prohibirlos sería un gran despropósito que nunca se conseguiría totalmente, ya que cuanto más se prohíbe una cosa, más interés despiertas en la misma.

Ana Belén dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en esta entrada del blog.
Cada día que pasa nuestra sociedad evoluciona, y con ello las tecnologías. En el caso del teléfono móvil, cada vez somos más las personas que hacemos uso de él, de las cuales muchos de nosotros ya lo consideramos imprescindible en nuestras vidas.
En cuanto a la incorporación del móvil en las aulas, he de decir que estoy a favor siempre y cuando los alumnos sepan darle un buen uso y no sea perjudicial en su proceso de enseñanza-aprendizaje. Ya que para muchos el móvil es un objeto de distracción en clase.
Como bien dices, si en la educación adaptamos las tecnologías a las metodologías del siglo XXI, podremos sacarle mucho partido a estos aparatos que poco a poco van dominando nuestras vidas.

Ana Belén dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en esta entrada del blog.
Cada día que pasa nuestra sociedad evoluciona, y con ello las tecnologías. En el caso del teléfono móvil, cada vez somos más las personas que hacemos uso de él, de las cuales muchos de nosotros ya lo consideramos imprescindible en nuestras vidas.
En cuanto a la incorporación del móvil en las aulas, he de decir que estoy a favor siempre y cuando los alumnos sepan darle un buen uso y no sea perjudicial en su proceso de enseñanza-aprendizaje. Ya que para muchos el móvil es un objeto de distracción en clase.
Como bien dices, si en la educación adaptamos las tecnologías a las metodologías del siglo XXI, podremos sacarle mucho partido a estos aparatos que poco a poco van dominando nuestras vidas.

Helga Martinez Lopez dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con no prohibir el móvil en los centros educativos sino incorporarlo al proceso de enseñanza-aprendizaje pero para ello, en primer lugar hay que cambiar: el pensamiento de numeroso agentes en la comunidad educativa, la metodología obsoleta, el uso que le dan muchos adolescentes limitado al ámbito de las redes sociales, etc. Una vez que exista una verdadera conciencia acerca de las oportunidades y beneficios del móvil en los centros educativos podrá ser incorporado con total confianza.

Helga Martinez Lopez dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con no prohibir el móvil en los centros educativos sino incorporarlo al proceso de enseñanza-aprendizaje pero para ello, en primer lugar hay que cambiar: el pensamiento de numeroso agentes en la comunidad educativa, la metodología obsoleta, el uso que le dan muchos adolescentes limitado al ámbito de las redes sociales, etc. Una vez que exista una verdadera conciencia acerca de las oportunidades y beneficios del móvil en los centros educativos podrá ser incorporado con total confianza.

Jose Jimenez dijo...

Si algo he aprendido con el paso de los años es que la prohibición de las cosas no es la solución.

¿Cuantas veces han habido leyes opresoras o prohibiciones de nuestros padres que finalmente no hemos cumplido? Claramente muchas veces.

A eso tenemos que sumarle que los teléfonos móviles actuales nos permiten ver en directo lo que está pasando en cualquier rincón del mundo.

Mi conclusión es que hay que educar en cuanto a un buen uso del teléfono móvil en clase. De esa forma las paredes que hay en un aula se quitarían y no habrían barreras para cualquier tipo de información.

Pablo Beltran dijo...

Estoy de acuerdo contigo. La prohibición del teléfono móvil en clase no es la solución, pero sí se debe de elaborar una propuesta coherente, dónde quede claramente establecido el uso que se le debe de dar en clase, como por ejemplo la búsqueda de información de determinados conocimientos. Además los docentes deben de dominar y saber manejar este instrumento para llevarlo correctamente a la práctica.
Esta propuesta puede resultar totalmente beneficiosa si se conciencia al alumnado de su buen uso en clase, en el momento en el cuál usen este aparato para chatear o ver vídeos en Internet cuando no deben de hacerlo estaríamos volviendo al inicio del problema, "un quiero y no puedo".

Pedro Reina Martínez dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con su opinión, en la sociedad en la que vivimos actualmente es mucha la información que puede encontrarse a través de diversas herramientas tecnológicas y una de estas herramientas es fundamentalmente el SmartPhone, debido a que a través de él, alumnos de todas las edades podrán acceder a una minuciosa búsqueda de información que hará mucho más rico su proceso de enseñanza aprendizaje y por ello creo sinceramente que somos las personas que nos vamos a dedicar a la educación en un futuro o las que lo hacen actualmente quienes debemos enseñarles a hacer uso de estas herramientas de manera segura y responsable y de este modo podremos ir mejorando la calidad de todo proceso educativo formando alumnos muchos más autónomos e interesados por su propio aprendizaje.

Toñi Saura Campillo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el uso del móvil porque los alumnos van a clase diariamente con el móvil , no pueden salir de casa sin el móvil por lo que es algo que siempre llevarían a clase , podría ser una herramienta complementaria de los libros de texto y bastante útil para realizar tareas con ellos o incluso si están en clase y necesitan buscar información inmediatamente la encontraría, resolviendo en cierta manera dudas que le surjan en clase o no solo dudas sino la curiosidad de saber más del tema que imparte el profesor. Aunque deberíamos enseñar a estos adolescentes a darle un buen uso al móvil no solo utilizarlo para chatear o jugar con él , ya que esta sociedad en cierta manera nos lleva a usarlo queramos o no.

Toñi saura campillo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el uso del móvil porque los alumnos van a clase diariamente con el móvil , no pueden salir de casa sin el móvil por lo que es algo que siempre llevarían a clase , podría ser una herramienta complementaria de los libros de texto y bastante útil para realizar tareas con ellos o incluso si están en clase y necesitan buscar información inmediatamente la encontraría, resolviendo en cierta manera dudas que le surjan en clase o no solo dudas sino la curiosidad de saber más del tema que imparte el profesor. Aunque deberíamos enseñar a estos adolescentes a darle un buen uso al móvil no solo utilizarlo para chatear o jugar con él , ya que esta sociedad en cierta manera nos lleva a usarlo queramos o no.

Mari Carmen dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con usted, ya que el teléfono móvil se ha convertido en una herramienta imprescindible en nuestras vidas, así que no hacerlo participe dentro del proceso de enseñanza- aprendizaje en el siglo XXI es impensable. Los docentes deberían de enseñar hoy en día a los niños y jóvenes acerca del uso correcto del móvil dentro del aula para que así puedan aprender más allá de los libros de texto de una forma más autónoma.
La clave del adecuado uso de la tecnología radica en la apropiada orientación que brinden los docentes a sus alumnos sobre las mismas. Cuanto más se logre integrar el trabajo en el aula con el buen uso de las herramientas tecnológicas como en este caso el teléfono móvil, antes se conseguirá estrechar la brecha que existe entre la educación y la tecnología.

estoespaverlo dijo...

Estoy de acuerdo Domingo, la escuela del siglo XXI debe incluir metodologías y alumnos del Siglo XXI. En el mundo actual plenamente digitalizado, la entrada de la tecnología en la educación no tiene vuelta atrás, así que debemos cambiar de mentalidad. La prohibición del móvil en el aula es un tremendo error, puesto que, desde mi punto de vista, este puede ser una herramienta muy útil en la escuela, siempre y cuando se utilice de forma correcta. Ya no es el aula el único lugar donde se aprende, ya que, el uso de aplicaciones y herramientas educativas como complemento del temario comienza a ser una realidad. Por esto, en lugar de prohibir su utilización debemos enseñar a los alumnos la gran utilidad de este dispositivo, que además de servir para hablar con amigos o hacerse fotos, puede ser una herramienta muy útil para aprender. El alumno puede llevar toda la información encima e intercambiarla, compartirla en la red fuera y dentro de clase, de esta forma, aprende incluso sin ser consciente de ello. Hagamos de la escuela una realidad cercana a los alumnos, de nada sirve prohibirles que traigan el móvil a clase cuando en la calle lo van a seguir utilizando.

Isabel María Ortíz Pérez dijo...

Estoy de acuerdo Domingo, la escuela del siglo XXI debe incluir metodologías y alumnos del Siglo XXI. En el mundo actual plenamente digitalizado, la entrada de la tecnología en la educación no tiene vuelta atrás, así que debemos cambiar de mentalidad. La prohibición del móvil en el aula es un tremendo error, puesto que, desde mi punto de vista, este puede ser una herramienta muy útil en la escuela, siempre y cuando se utilice de forma correcta. Ya no es el aula el único lugar donde se aprende, ya que, el uso de aplicaciones y herramientas educativas como complemento del temario comienza a ser una realidad. Por esto, en lugar de prohibir su utilización debemos enseñar a los alumnos la gran utilidad de este dispositivo, que además de servir para hablar con amigos o hacerse fotos, puede ser una herramienta muy útil para aprender. El alumno puede llevar toda la información encima e intercambiarla, compartirla en la red fuera y dentro de clase, de esta forma, aprende incluso sin ser consciente de ello. Hagamos de la escuela una realidad cercana a los alumnos, de nada sirve prohibirles que traigan el móvil a clase cuando en la calle lo van a seguir utilizando

Maite Villena dijo...

¡Hola, buenos días!
No creo que prohibir el móvil en los colegios sea una solución dado que estamos en el S.XXI, un siglo donde los teléfonos móviles han avanzado ofreciendo una gran variedad de recursos educativos , ya que podemos encontrar aplicaciones en las que se trabajan muchos conceptos de cualquier asignatura, un fácil acceso a la información a través de Internet, etc.
Como bien se explica en la entrada no se puede compaginar el uso del móvil con las típicas clases magistrales porque para mi opinión no serviría de nada. Se necesita que se lleven a cabo en las clases nuevas metodologías que incluyan el uso de los mismos de una forma activa y motivadora.

Las Hurdes dijo...

La prohibición no es la solución, pero si va a ser muy diicil fusionar las dos cosas, ya que la libertad de uno comienza donde acaba la del otro. Saludos

Inma Martinez Ballester dijo...

Hoy en en día no se puede negar la importancia que está generando el teléfono móvil en nuestra sociedad. Día a día este tipo de tecnología ha dejado de ser exclusiva para algunas personas y empieza a ser necesidad para otros. En la actualidad, no son sólo los adultos los que utilizan estos artilugios, niños y jóvenes inician desde edad temprana a reconocer de manera natural las ventajas de contar con un teléfono móvil en su cotidianidad.
Estoy totalmente de acuerdo con usted en que no se debería prohibir el uso de los teléfonos móviles en el aula, eso si, siempre que sea un buen uso. Además pienso que no sólo no debería prohibirse sino que se debería exigir a los docentes cierta formación sobre su buen uso y enseñárselo a los alumnos. Ya que en cierta medida, los más jóvenes no es que hagan precisamente un buen uso de ellos, por ello hay que enseñarles que deben publicar y que no y como favorece este aparato a su aprendizaje.

Grego R. dijo...

Opino que el uso del móvil como una herramienta educativa nos proporciona variedad infinita de recursos: enciclopedias, música, fotos, artículos, etc.
El problema es saber hacer un uso responsable del móvil y también cómo utilizar lo que nos llega, saber si es fiable lo que leemos. Somos una sociedad bombardeada continuamente de información y caemos en el error de pensar que lo importante es la inmediatez.
Por otro lado, el uso masivo que le estamos dando a este dispositivo nos lleva a dejar de socializarnos y si lo hacemos es a través de él. Es fácil ver a un grupo de jóvenes en el mismo espacio comunicándose a través de mensajes instantáneos.
No veo como algo negativo el uso de los móviles en las aulas o vida cotidiana, pero si pienso que se debería ser responsable en su uso, ser críticos con la información que se recibe y hacer que nuestro alumno también lo sea. Que lo vea como una herramienta de la que pueden en alguna ocasión prescindir, podemos también obtener información a través de otros medios.

Tomás Guillén dijo...

En mi opinión, El teléfono móvil o Smartphone contiene principalmente información personal y privada, que no lo es tanto cuando utilizamos redes sociales como facebook o instagram en la que todos los alumnos están registrados. Quiero decir con esto, que desde mi punto de vista, creo que un teléfono móvil no tiene cabida en la educación, ya que deberíamos de estar, en el caso de que se utilizara en clase con fines educativos, el profesor tendría que estar constantemente supervisando el uso de ellos, ya que tiene un alto nivel de distracción debido precisamente a estas características de tipo privado y aplicaciones sociales. Un recurso interesante seria utilizar aparatos electrónicos como tablets, en las cuales tengas a la disposición del alumno todas aquellas aplicaciones en donde pueda buscar información de una forma sencilla, en donde no encontremos esa facilidad de distracción debido a que no existen aplicaciones como las que si tiene los alumnos en sus teléfonos móviles. Además, la mayoría de los alumnos disponen de una tablet que se comparte con los demás miembros de la familia. La educación debe de adaptarse a los nuevos tiempos, y creo que esta es da la mejor forma. Elbert Hubbard dice que “La escuela no debe ser una preparación para la vida, la escuela debe ser la vida misma.

Elena López dijo...

Sin lugar a dudas el teléfono móvil se presenta como una herramienta con un gran potencial informativo y por lo tanto educativo. Sin embargo, considero que es complicado delimitar el uso que los alumnos pueden hacer del mismo en las aulas.
El teléfono móvil es la nueva manera que los jóvenes tienen de estar comunicados con su entorno, de compartir lo que les ocurre y de conocer qué es lo que hacen otras personas de su alrededor y círculos sociales, por lo que comparto la opinión de que ello puede llegar a interrumpir el proceso de aprendizaje. Pero es cierto que esa comunicación puede ir más allá de sus relaciones sociales y puede convertirse en una herramienta que les permita estar informados de qué es lo que ocurre a su alrededor, en su ciudad, país, etc.
Pienso que igual que se puede utilizar el ordenador en las aulas, podría utilizarse el móvil, todo es cuestión de que aprendan a hacer un uso responsable del mismo. ¿Quién iba a decir que sería positivo introducir el ordenador en las aulas?, por aquel entonces también éste ofrecía distracciones a los alumnos, también permitía la mensajería instantánea y el acceso a ciertos espacios sociales. La cuestión está en normalizar la situación, en que los alumnos vean esa práctica como algo habitual que les permite completar la actividad docente que se propone, de modo que empiece a incluirse poco a poco para fines educativos dentro del aula. Así, se irá fomentando la idea de que el móvil permite la información desde otra perspectiva a la que no están acostumbrados, pues al fin y al cabo, el móvil de hoy en día permite utilizar prácticamente las mismas aplicaciones que un ordenador y tiene la ventaja de que prácticamente todos tienen acceso a uno y pueden llevarlo consigo al aula.

Lucía Franco Arce dijo...

Estoy completamente de acuerdo en su postura. No pienso que la solución para que los jóvenes dejen de utilizar estos medios sea su prohibición, sino la educación de las TIC para utilizar dichos medios de una manera eficiente. Conforme avanza la sociedad, avanzan las tecnologías, y es por ello que los alumnos tienen que aprender a tener una utilización sana de estos medios. Distinguir qué cosas se pueden publicar y cuáles no. Todo es educación. Educación de los medios.

Ruth Tristán dijo...

Hola Domingo, mi nombre es Ruth y soy graduada en Educación Primaria con la especialidad de Audición y lenguaje. Tras leer esta entrada, me gustaría exponer una serie de aspectos en torno a la temática de móviles y escuela.
Por un lado, nos encontramos en una sociedad donde la tecnología es una parte más de nosotros. Se puede decir que, en muchas ocasiones, nuestro teléfono móvil es una prolongación de nuestra mano. Además, como bien se ha expuesto, es algo inusual encontrar a algún joven que no use estos tipos de herramientas. Por lo cual, ¿qué mejor que emplear los móviles en las aulas para aumentar la motivación de los alumnos e intentar que la educación avance hasta nuestros tiempos? Es decir, los móviles son una gran herramienta que engloban un sinfín de opciones útiles para la enseñanza, por ello, lo más coherente sería incluirlo en los centros de una forma adecuada.
Asimismo, pienso que prohibir solo incita a hacer, así que esta no es la mejor opción de abordar este tema en las aulas. Desde mi punto de vista lo que se debería hacer es enseñar a los alumnos a realizar un uso apropiado de los mismos, haciéndoles ver que no solo sirve como una forma de entretenimiento, sino también para aprender. Sin embargo, como usted bien dice, para llevar esto acabo la educación necesita evolucionar y dejar de estar anclada a las metodologías del pasado, aspecto de gran complejidad pero que si todos ponemos de nuestra parte se conseguirá.

Un saludo,
Ruth.

Fátima Moreno Copado dijo...

De nada sirve prohibirlos, ya que es una realidad de nuestra sociedad actual. Pero antes de nada, creo que lo más importante es enseñar a niños y adolescentes hacer un buen uso de los móviles y de las tecnologías en general. Cada vez es más temprana la edad a la que los jóvenes tienen móviles, y en muchos casos sin ningún control por parte de los padres. Pero considero que si se enseña hacer un buen uso de ellos, puede llegar a ser una herramienta eficaz en la escuela.

Gaspar Barrachina dijo...

Estoy completamente de acuerdo con Domingo Méndez, es una realidad que, nos guste más o menos, se ha impuesto en nuestra sociedad, teniendo bajo mi punto de vista una terrible consecuencia, somos personas completamente dependientes del uso de los teléfonos móviles. Su uso se ha ido expandiendo cada vez a edades más tempranas, inclusive personas de la tercera edad también utilizan los móviles por ocio.
Pero si cada vez, dependemos más de los móviles, ¿por qué no surgen propuestas educativas desde la escuela, que promuevan un buen uso de los móviles a nivel general, pero sobretodo en el contexto aula? Creo que a los móviles se le pueden sacar mucho partido y beneficio.
Yo creo que es un verdadero error que se prohíba el uso de los móviles en las instituciones educativas a los alumnos, ya que como he dicho, se le puede sacar mucho beneficio a la utilización de los móviles ya que le pueden servir a los alumnos como una herramienta de búsqueda de información al instante, puede ser una biblioteca, procesador de textos… puede resultar de mucha utilidad si los profesores y la comunidad educativa potencian un buen uso y responsable de estos aparatos.

Un saludo