sábado, 20 de enero de 2007

Ordenadores en el aula

Acabo de visitar el edublog de Manuel Area Moreira de la Universidad de la Laguna en Tenerife y me ha llamado la atención sus comentarios en un post que él titula: " Unidades didácticas y TIC : Curso de formación y presentación multimedia" para un curso del CEP y en donde se muestra un poco desanimado por al actitud de algunos maestros y profesores ante el tema. En este contexto no he podido dejar mi teclado quieto y le he hecho a Manuel el siguiente comentario:

Estimado Manuel, me he visto reflejado en tus comentarios sobre ese curso poco exitoso del CEP y, bien es verdad, que cada vez se da menos.
Yo creo que la introducción de las TIC en la escuela choca con una inercias muy arraigadas y que,quizá, algunos nos hemos empeñado en romper demasiado deprisa. En último extremo queremos introducir una metodologías, unas formas de hacer y de pensar, en unos centros educativos que no están pensados para ello ni a nivel estructural ni a nivel organizativo y además sin una idea muy clara del qué hacer, cómo hacer, cuando,etc.
Desde mi experiencia como maestro a pie de aula que soy, he ido quemando muchas etapas en el uso de las TIC con mis alumnos tanto a nivel particular como a nivel de centro y el esfuerzo merece la pena .No consiste solo de dotar de ordenadores, PDI, proyectores,etc, a todos los centros, además hay que contar con los docentes, liberarlos de ataduras academicistas y permitir un curriculum abierto y flexible que facilite el desarrollo de la integración curricular de las TIC.

4 comentarios:

Javier dijo...

Hola Domingo,
yo tuve una experiencia similar hace una semana en un módulo que impartí sobre TIC y Audición y Lenguaje en la Universidad. Lo cierto es que fué bastante frustrante comprobar cómo, a excepción de algunos, la mayoría de los asistentes se entrenía navegando por internet, consultando su correo, o chateando en el messenger (el curso se desarrolló en un aula de informática). Mientras tanto, yo les hablaba de las posibilidades de las TIC en la rehabilitación/habilitación de los trastornos de comunicación. A la vista del éxito, cambié de estrategia y les puse a navegar por Internet para conocer aplicaciones y recursos web que podrían ser de interés para el ámbito de su trabajo. Conseguí la atención de unos cuantos más (sobretodo los que se sentaban en las primeras filas), pero la mayoría seguía a lo "suyo". La verdad es que fué una pena, máxime si tenemos en cuenta que eran jóvenes la mayoría, y futuros docentes. Desde mi punto de vista, es preocupante que incluso en la formación inicial del profesorado se den estas actitudes. A diferencia de los profesores que se han incorporado tarde a las TIC, y que incluso les tienen cierto respeto, estos jóvenes y futuros docentes han nacido y crecido entre ordenadores, por lo que no sólo las TIC no les infunden ningún respeto (y por lo tanto valor), sino que las consideran un juego, un instrumento para el ocio. Preocupante.

manarea dijo...

Estimado Domingo

soy Manuel Area. Gracias por tus amables palabras sobre mi blog. Hace solamente un mes que lo que abierto (aprovechando el tiempo de las vacaciones de las últimas navidades), pero estoy entusiasmado con sus posibilidades.
Seguimos en contacto. Y nos leemos.

Beatriz dijo...

Comparto la frustración de Manuel y la de Javier. Es triste, pero es así. Asisto a todos aquellos cursos relacionados con las TIC que me resultan interesantes, ya sea por el contenido o por los ponentes. Y es triste comprobar que a más de un 90% del profesorado que asiste no le interesa nada de nada. Creo que van a estos cursos esperando encontrar una "varita mágica" que les haga entender esta historia. Pero se hallan tan anclados en el maestro o el profesor de toda la vida, en el papel que como tales han desarrollado, que son incapaces de darse cuenta de que la varita mágica está en sus manos. Y más triste es comprobar que muchos de esos compañeros son más jóvenes que yo.
Pero, ánimo. Yo quiero pensar que la cosa cambiará.

marinelo dijo...

Manuel.

También he sido víctima de la frustración al no lograr que los profesores se entusiasmen con el uso de las TÏC, y lograr que en vez de enfrentar esta posibilidad como un obstáculo, visualicen la tecnología como un aliado.

Ahora bien, en mi país la mayor parte de los profesores dedicados de tiempo completo a impartir clases, rolan dos turnos (mañana y tarde), situación por la cual no les rinde el tiempo.

En fin, hay mucho que comentar al respecto.

Saludos desde la Cd. de México.

Eduardo Martínez