domingo, 9 de enero de 2005

De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que... cambie la escuela

EXTRACTO DE LA PONENCIA DE BEGOÑA GROS.Universidad de Barcelona.
EN LAS JORNADAS ESPIRAL 2004

Sólo puede educarse en la red para formar parte de la red, sólo puede integrarse la tecnología si cambiamos las metodologías deaprendizaje y, por supuesto, se revisan muchos de los contenidosdel currículo.
De entre los aspectos más problemáticos y que requieren atacar con mayor urgencia destacamos los siguientes aspectos:
1. Los ordenadores en las aulas, no más aulas de
ordenadores.

Cuándo ponemos en un aula un mismo tipo de objetos, el único sentido que le podemos dar es que cuándo estamos en esa aula vamos a trabajar sobre esos objetos. Un aula de
ordenadores sólo se precisa cuando el objeto de estudio es la 3 Algunos profesores han conseguido familiarizarse a través de su implicación en la evaluación del software, logrando así convertirse en usuarios mejor informados, como en el sistema alemán/austríaco SODIS (Software Documentation and Information System). En la iniciativa del Reino Unido TEEM (Teachers Evaluating Educational Multimedia), los
profesores informan sobre el uso del software en el aula con fines de evaluación.
propia tecnología. Por lo demás, desplazar un grupo de estudiantes a un espacio en el que hay máquinas convierte el uso de la tecnología en algo “extraordinario”, en algo “visible”.
¿Alguien puede imaginar qué cada vez que un estudiante quiera escribir tenga que desplazarse a un espacio especial para la escritura?. Los ordenadores deben estar en las aulas y formar parte de los objetos cotidianos de la escuela. La conexión sin cables, el abaratamiento de los ordenadores portátiles puede ayudar a esta ntegración.
Los ordenadores deben entrar en las aulas pero no para formar parte del mobiliario de la mesa del profesor que, gracias a la tecnología, pueda mostrar información de forma más eficaz a los alumnos, los ordenadores deben entrar en las aulas para apoyar las actividades de los estudiantes.
2. El valor añadido de las actividades: un cambio metodológicoSe puede utilizar la tecnología para hacer las mismas
actividades que siempre, es algo que se evidencia en los estudios referenciados. Sin embargo, consideramos que el objetivo no es usar la tecnología sino adaptar la educación a las necesidades actuales y, por tanto, se precisa un cambio
metodológico.
La apropiación de la tecnología pasa por el uso personalizado pero también por el trabajo colaborativo, la negociación, el trabajo con estudiantes y profesores más allá del propio centro y de la propia aula, el desarrollo de competencias
comunicativas, de diseño y de creación de materiales. No se trata sólo de consultar información sino también de crear nuevos materiales y conocimientos.
3. Los cambios solitarios, cansan.
La mayoría de las iniciativas innovadoras han sido realizadas de forma muy solitaria por profesores y profesoras entusiastas que dedicando mucho tiempo y esfuerzo han logrado introducir modificaciones metodológicas y tecnológicas. Esta labor no
siempre es contagiosa y la actividad solitaria del innovador acaba cansando. En este sentido, las innovaciones, la apropiación de la tecnología no puede ser responsabilidad de unos pocos profesores. Debe haber un mayor liderazgo por parte de los equipos de centro, la inclusión de la tecnología no puede ser algo que dependa de la voluntad del profesorado debería ser un objetivo a alcanzar por las escuelas como colectivo.
4. Crear, compartir, difundir
La generación de recursos tecnológicos, de contenidos educativos en red, la difusión de prácticas innovadoras es necesaria. Un modelo docente centrado en el estudiante
requiere, por parte del profesor, de una mayor variedad de materiales y, por tanto, debe trabajar en red y en la red.
5. Formación técnica y metodológica.
Cuando los ordenadores eran de difícil manejo, la mayoría del profesorado sentía la necesidad de una formación y, pocos se consideraban capaces de utilizar los ordenadores sin una preparación previa. Afortunadamente, la usabilidad es mucho
más elevada pero también es engañosa. Los profesores parecen sentirse capacitados en la utilización de la red pero,probablemente, ésta es muy superficial: navegar por la
información es fácil pero no suficiente. Los niños también lo hacen pero, en cambio, no tienen criterios de validación de los contenidos, métodos para la creación de nuevas información,conocimientos sobre creación de materiales, etc.
La formación técnica sigue siendo importante, se utilizan los programas de forma muy superficial pero, además, se precisa una mayor profundización en métodos didácticos sin confundir el método con los recursos disponibles para un determinado
contenido. Aspecto éste muy habitual en los cursos de formación.
6. Aprovechar el conocimiento de los estudiantes.
Si los estudiantes tienen una mayor competencia técnica,porque no les damos la oportunidad de que nos ayuden,faciliten tareas, orienten a estudiantes con menos niveles de conocimiento. La participación activa del alumnado es un aspecto de gran importancia para compartir responsabilidades y evitar complejos. No se trata de competir, de intentar alcanzar el dominio instrumental de los alumnos, esta es una
tarea imposible. Hay que convertirlo en ventaja y no en un inconveniente que frene la integración tecnológica.
Las redes tecnológicas sólo tienen sentido dentro de las redes sociales, si la escuela sigue siendo un elemento aislado nunca podrá incorporar la tecnología, es incompatible. El desarrollo de las redes supone un proceso evolutivo en el que la innovación y el aprendizaje es un aspecto central. El reto actual es que no sólo
tienen que aprender los estudiantes sino las propias escuelas.